
Llevo semanas que quiero seguir explicando todas mis experiencias en este camino.
Cuando decidí empezar en este viaje, ya hace 9 meses, empezaron a pasar muchas cosas en mi cuerpo.
En ese momento, sentia palpitaciones irregulares de forma diaria, pensaba que era por el estrés mental que estaba experimentando por varios cambios en mi vida, pero en el momento que eliminé algunos alimentos, desaparecieron en tan sólo dos días.
Yo no daba crédito, había sacado de mis hábitos el cacao, tan de moda ahora mismo, elimine las proteinas complejas como el tofu, el tempeh, los yogures de soja, todo aquello que provenía de la soja, la bebida de avena, el pan y algunos caprichos que comía en contadas ocasiones y empecé hacer dos comidas al día:
Al principio las dos comidas eran lo mismo, tal y como aconseja Ehret, una gran ensalada de vegetales, vegetales cocidos y si seguías con hambre comer una pequeña cantidad de almidón como patata, pan dextrin o quinoa.
Recuerdo que pensaba mucho en que comer, pasaba ratos en organizar las comidas, buscar recetas, tenía miedo de pasar hambre pero con el tiempo todo ello desapareció.
Entre las horas de una comida a otra, sentía como mi cuerpo entraba en procesos de desintoxicación, a veces sentía hambre que no era más que el cuerpo expresando su falta de glucosa del exterior, otras veces sentía una sequedad extrema que no se calmaba con nada, acompañado de un olor fuerte en el aliento. Todo ello indicaba en el proceso profundo que estaba entrando.
Cuando entendemos como funciona el organismo según las enseñanzas de Ehret, comprendemos que todos aquellos síntomas que podemos entender como que algo no funciona bien, es más bien todo lo contrario. Es el cuerpo eliminando toxemia por todos los orificios posibles.
Y entender esto, nos ayudo mucho a saber acompañarnos.
Ivan y yo vimos como nuestros cuerpos escogían vías diferentes de eliminación.
Él, enseguida entro en una crisis curativa que apenas duro tres días pero fue muy intensa, no paraba de eliminar a través de diarrea y falta de energía, también perdió mucho peso al principio y sentía más hambre que yo.
Yo, sin embargo, me inflamé, me estreñí y sentía menos hambre que él.
La inflamación también es una forma de sanación, el cuerpo se inflama para reparar, igual que cuando nos cortamos en la piel.
El estreñimiento, ya existé en nosotras pero como tomamos estimulante o ingerimos más volumen de alimentos, defecamos por estimulación.
Cuando dejamos de tomar determinados alimentos estimulantes, vemos como el movimiento perilstático no es efectivo, pudiendo sentir inflamación e incluso sentía dolor en los intestinos. Las herramientas que le daba al organismo estaban funcionando pero no el movimiento de defecación, así que empecé hacer enemas diarios con fe absoluta que eso iba a reparar mi estreñimiento crónico.
Pasaron aproximadamente 4 meses, cuando empecé a ir al baño de forma natural, en ese momento también me desinflamé y pudé sentirme mejor.
Tengo muchas anécdotas y experiencias que explicar, que me ayudaron a entender más como funciona el cuerpo pero en resumen he ido sintiendo como mi cuerpo cuanto más limpio esta, menos hambre tiene y menos síntomas experimenta en los ayunos, acompañado de una energía vital constante.
En estos momentos, voy al baño de forma natural, mis palpitaciones no existen, mis emociones no me bloquean, la primera comida es solo de fruta y fermento y la segunda sigue siendo igual, no tengo nada de hambre entre comidas e incluso a veces se me pasa la hora de comer, no tengo esa obsesión porque hacerme de comer, sino que en el momento me dejo sentir porque me apetece más, siento cada vez más energía interna, más claridad mental, duermo como un bebé, he dejado de apretar las mandíbulas por las noches, no me apetece ningún alimento antifisiólogico, cada día estoy más conectada a mi poder interno, no tomo suplementos, mis intestinos no me duelen, sostengo ayunos sin apenas síntomas, mi piel mejora día a día, nuestros ojos se han aclarado, en microscopía mis células se han múltiplicado y ya no tengo anemia, las manchas de mi piel están siendo expulsadas de forma natural y seguro que sigo viviendo muchas más experiencias.
Sigo en este camino, con toda mi hulmidad, sabiendo que no se nada y que solo he de dejarme sentir y llevar por la sabíduria de mi cuerpo.
Este es mucho más que alimentarnos, es una conexión profunda con el cuerpo, con nuestro ser, ES LIBERTAD, es amor, ES EXPANSIÓN y cuando más sigo más me conecto a mis ganas de ofrecer, de compartir y de que juntas, podamos experimentar este regalo que es la VIDA.
Por ello, hace 3 meses, me lancé a compartir estos conocimientos y grupos de acompañamiento para que vosotras mismas lo podáis experimentar. Solo así, se puede entender.
Deja un comentario