Los bloqueos energéticos son emociones atrapadas en una parte concreta del cuerpo, ya que no las hemos liberado, formando así un bloqueo que impide que fluya nuestra energía correctamente.
No hay emociones malas ni buenas, no es negativo sentir rabia o miedo, lo que nos afecta es no escucharlas y sentirlas.
Os voy a poner un ejemplo, muchas veces sentimos miedo pero no sabemos ni definirlo no nos hacemos cargo de esa emoción sino que pensamos que quizás no sea el momento de hacer esto o aquello, poniendo excusas y sintiendo cada vez más que falta algo dentro tuyo.
Si en ese momento que sientes esa emoción, te haces consciente de ella, solo piensas en este momento presente y te pones la mano en el pecho y pregunta ¿que siento? ¿Tengo miedo, miedo a que? y lo verbalizas, estás sintiendo la emoción y puedes hacerte cargo y soltarla.
El no verbarlizarla nos desconecta cada vez más de nosotros mismos, creando capas a nuestra verdadera esencia, llegando el momento que no sabemos escuchar nuestras necesidades vitales, ni nombrar nuestras emociones, ni alimentarnos según nuestros estados o necesidades.
Hemos perdido el poder de autosanarnos como lo hacían nuestros antepasados, donde sabían que alimentos comer en cada estación y situación, donde sabían donde ayunar siempre escuchando a su cuerpo y respetándolo.
Hemos llegado a un punto que por regla general se comen alimentos llenos de tóxicos y desmineralizados donde nos generan mucha toxicidad y a la vez puede generarnos emociones «negativas» como enfado continuo, ansiedad, etc.. y todas esas «alarmas» las tapamos con medicinas que a la vez nos intoxican más.
Hemos de saber conectar con esos síntomas, esos avisos que nos manda nuestro cuerpo diciendo ESCUCHATE, SIÉNTETE, PARA UN MOMENTO, MEDITA, VIVE!
El DOLOR FÍSICO ES EL RESULTADO DE GUARDAR MOLÉCULAS EMOCIONALMENTE NEGATIVAS.
Una vez, vi un documental donde hablaban de la importancia de estar en conexión con los alientos y nuestras emociones había una parte muy interesante, donde hablaba de como tratar las emociones a través de los colores de los alimentos.
Cuando sientes rabia o ira, se liga al color rojo, entonces debemos comer alimentos de color verde para equilibrar esa emoción y a la vez el color verde esta ligado con el chakra 4 que es el del corazón.
Cuando sientes ansiedad o un estado depresión, come alimentos de color amarillo como la piña o el plátano y sal al sol un rato cada día. El color amarillo nos trae alegría a nuestro cuerpo.
Los alimentos rojos son poder y amor.
Estos son algunos ejemplos como a través de lo que nos aporta la naturaleza podemos sanarnos nuestros síntomas o bloqueos.
También algo muy interesante es como relacionaba los limones al hígado, como ya os he comentado alguna vez el hígado ocupa una primera línea a la hora de purificar el cuerpo con lo es un órgano donde pasan muchas toxinas y unos de los órganos más dañados.
El hígado produce aniones (bilis) y la única comida que tiene aniones son los limones.
Además de todos los tóxicos que ingerimos, la falta de felicidad debilita la función del hígado y el hígado esta unido directamente con la piel.
Para purificar el hígado saca tu cuerpo al sol para que a través de tu piel produzca moléculas emocionales que se dirigen al hígado, la vitamina D, pero además de eso el zumo de limón al llevar aniones hace que el hígado entre en mitois o división celular y así se recupere.
Tomar 1 zumo de limón natural cada mañana durante 90 días y así podréis purificar vuestro hígado.
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